¿Sabías que un simple limón puede convertirse en una fuente de energía? En esta actividad hemos comprobado que la electricidad no solo viene de enchufes o pilas convencionales, sino que también puede generarse a partir de reacciones químicas muy sencillas. Utilizando limones, cables y bombillas, hemos creado un pequeño circuito eléctrico capaz de encender una luz.
A través de este experimento práctico, hemos aprendido cómo funciona una batería natural y cómo ciertos materiales pueden producir energía cuando reaccionan entre sí. Lo más sorprendente fue ver cómo, después de conectar correctamente todos los elementos, ¡la bombilla se encendió! Sin duda, una experiencia divertida y educativa que demuestra que la ciencia está más presente en nuestra vida cotidiana de lo que imaginamos.
















